Pues sí Demetrio, al llegar a: “dormirás en un lecho de flores, bajo un manto de estrellas, que te hablaran de amores”…ya la recordé. ¡Preciosa! una canción muy bonita y cómo bien dices cantábamos sin darle mayor importancia a sus letras, al menos aparentemente porque cuando seguimos recordándolas es porque nos habían llegado al corazón, además de por tanto repetirlas. jjj… la he cantado de nuevo con la alegría de tener aún vivo ese recuerdo, y después me vino a la memoria, el “Hit Parade” de la época… y la busqué en la red porque no la recordaba entera, cuando la escuché a este grupo de amigos que la cantan, igual que hacíamos nosotros, confundiéndonos a veces…me he emocionado, los sentimientos humanos, son así.
http://detradicionoral.blogspot.com.es/2013/02/el-flecha-meon.html Ernesto ¿que te sugiere el flecha? jjj...ésta en concreto, al igual que alguna otra, era de tradición oral...
jjj...Los caminos son infinitos y todos llevan al mismo lugar, eso decía Marcel Proust, a veces pienso que es algo que tiene que ver con el destino. Un abrazo a todos los amigos del foro.
Una de mis aficiones era tirarme a rodar monte abajo… Después de bastante tiempo siendo ya mayor recuerdo tirar una manta sobre el suelo, en los montes de Tarna y quedarme mirando las estrellas…hasta que arreciaba el frío, recogía la manta y para casa. También en las noches de verano, con mi hijo y mi nieta que solo se llevan dos años, cuando eran pequeñitos, tengo salido a la terraza, para ver las Perseídas, los tres juntitos en la tumbona y tapados con una manta viendo cómo cruzaban el cielo las fugaces de agosto. Las Perseidas suelen aumentar en número mientras la hora acerca la medianoche, desde un punto de la constelación “Perseo el héroe”, pero no hace falta saber dónde está, para ver los meteoros. Es un recuerdo que no se paga con nada, hubo algunos que llegaron a pasar tan cerca que hasta sentí algo de miedo, o quizá sea verdad eso de que los sentimientos son contagiosos y me lo pegaron mis niños jjj…creo que se quedaban pegados a mí, porque tenían miedo de cruzar los nueve metros que los separaban de la puerta de casa. Estas aficiones al campo y a todo lo que tiene que ver con la naturaleza, en mi caso, nacieron en los pantanos, y en aquellas salidas de excursión por la montaña y los valles de Monfragüe. Añado unas estrofas de esta hermosa poesía de Antonio Colinas, (nació en La Bañeza (León) en el año 1946).
Olvidaba el dolor y salía a la noche.
Alcor, Mizar, estrellas clavadas en los huesos,
guijarros de la luz en sombrías praderas,
los infinitos hielos destrozados flotando
en el inmenso mar de la más negra pez.
¿Y quién soy yo?, pregunta en el centro del Todo
un cuerpo que recuerda a la nada, materia
deforme en el curso de un dolor que corrompe.
Estrellas, mis estrellas invisible fluido
conduce hacia vosotras mi música y la vuestra
en mis venas revierte en fogosa crecida.
...Por eso la pregunta del hombre ¿Y quién soy yo?
con la noche profunda se funde, y es palabra
arrojada y perdida en un pozo de música.
Fragmento de Antonio Colinas de "Noche más allá de la noche"
http://www.antoniocolinas.com/biografia.html